El título proviene de un poema de Alexander Pope ( Eloísa para Abelardo ): "Eternal sunshine of the spotless mind" (Sol eterno de una mente sin mancha). La ironía es brutal: la película nos pregunta si vale la pena sacrificar el dolor del amor para alcanzar esa "mente sin recuerdos". La respuesta que propone Kaufman y Gondry es compleja: el dolor es parte de lo que nos hace humanos. Borrar un recuerdo malo implica borrar también la lección aprendida y la belleza que alguna vez existió.
Uno de los temas centrales de la película es la naturaleza del amor y la memoria. La película cuestiona si es posible olvidar a alguien que amamos y si eso sería realmente una liberación. A través de la historia de Joel y Clementine, se explora la idea de que nuestros recuerdos, tanto felices como dolorosos, son lo que nos hacen quienes somos. El título proviene de un poema de Alexander